Empresas con creciente carga de trabajo, incrementando sus ventas, ampliando instalaciones y plantilla… pero sin mejorar (sustancialmente) los beneficios. Ya sabemos que las empresas pueden obtener mejores resultados con menos esfuerzo, incluso con menos ventas, o por lo menos con un esfuerzo y ventas más rentables.

Entonces… ¿Por qué nos empeñamos en seguir con la inercia de trabajar, trabajar, vender, vender, cuando vemos que no se traduce en beneficios? ¿Será que trabajar y vender no son sinónimos de tener beneficios? ¿Se puede hacer otra cosa?